La consagración de Rosario Central en la Supercopa Internacional todavía genera repercusiones. Después del triunfo 3-1 sobre Estudiantes de La Plata en el estadio Madre de Ciudades, Jorge Baliño, encargado del VAR durante el encuentro, salió a responder las críticas contra el arbitraje y explicó las dos jugadas que concentraron buena parte de la polémica.
En diálogo con Radio La Red, Baliño apuntó especialmente contra las sospechas instaladas alrededor de los árbitros y reclamó pruebas a quienes hablan de posibles irregularidades.
“El sentimiento de la gente sobre los árbitros tiene que ver mucho con una cuestión que se instala desde lo mediático, de ciertos personajes que instalan situaciones sin ningún tipo de prueba. Si tuvieran una prueba, que vayan a la Justicia y lo demuestren”, aseguró.
Además, consideró que existe una diferencia en la manera en que se analizan los errores de futbolistas y jueces. “Si yo me equivoco soy un corrupto; el jugador que la erró abajo del arco tuvo un mal día o una mala noche. No me parece justo que se juzgue tan distintamente a los protagonistas del juego”, sostuvo.
Qué dijo Baliño sobre el penal para Rosario Central
Una de las acciones discutidas fue el penal por la infracción de González Pirez sobre Enzo Copetti. Inicialmente, Darío Herrera interpretó que el delantero había provocado el contacto, pero desde el VAR consideraron que esa lectura no coincidía con las imágenes.
“Le dije: ‘Mirá, Darío, lo que vos me relatás no pasa, te invito a un On-Field Review para que la vuelvas a evaluar’”, reveló Baliño.
Después de observar nuevamente la acción, Herrera sancionó la falta. Para Baliño, el contacto fue suficiente debido a la velocidad a la que se desplazaba Copetti. “Termina configurando lo que el reglamento define como imprudencia, algo que está reglamentado y se debe sancionar”, explicó.
Por qué no cobraron la mano reclamada por Estudiantes
La otra controversia llegó por una mano de Ovando dentro del área que Estudiantes reclamó como penal. Esta vez, el VAR respaldó la decisión tomada en el campo y Herrera no fue convocado al monitor.
“La mano está en una posición natural o normal para la acción que realiza el jugador al saltar a cabecear”, señaló Baliño. Según explicó, la escasa distancia entre los futbolistas reducía la posibilidad de reacción del defensor.
“No amplía volumen porque la mano no está abierta en cruz, sino orientada hacia adelante en un movimiento natural del propio salto”, agregó.
Así, Baliño respaldó las principales decisiones tomadas durante la final y salió al cruce de las acusaciones que rodearon al arbitraje después de la consagración de Rosario Central.